Aladdin - Alan Menken

Cuando Alan Merken ganó el Oscar a mejor banda sonora y mejor canción original con Aladdin en 1993 (sí, tal como lo leen, han pasado más de 25 años desde su estreno) marcó un precedente para la filmografía de Disney, particularmente la de su estudio animado que en adelante se esforzaría por crear canciones que, acaso, pudieran estar a la altura de Un mundo ideal, la misma que hizo parte, por décadas, de comerciales y cortos del canal televisivo de dicho estudio. Pero, seamos totalmente honestos, ¿acaso Libre soy o cualquier pieza contemporánea ha marcado tanto como la interpretación de Jazmín? Luego de semejante tiempo Merken revive dicha sensación por medio de una banda sonora vibrante que recupera buena parte de su antigua producción, con cambios importantes y adiciones que aumentan el mundo de Agrabah.

Hacer un remake siempre es una apuesta arriesgada, aún más cuando se trata de una cinta con una buena cantidad de seguidores dispuestos a abrazar cambios favorables, como a destrozar, en el acto, apuestas que no les gusten. Guy Ritchie se atrevió a esto. El director de Sherlock Holmes jugo con una serie de cambios que adentran la película a una era actualizada: una Jazmín empoderada, con mayor protagonismo. Una serie de elementos que enriquecieran la narrativa de manera gráfica con el juego de sonidos y colores. El reparto estaba construido con piezas que resultan claves para el desarrollo de la cinta: Will Smith detrás del genio o Naomi Scott como la princesa árabe.

Ahora bien, ¿cómo resulta todo cuando juntamos cada elemento? El centro de la película es sin lugar a dudas Will Smith, quien estuvo a la altura del genio animado, dándole vida a sus chistes, maniobras y la profundidad de dicho personaje tan nutrido. Tanto así que la película, sin él, renquea de una manera alarmante: los primeros 20 minutos hasta que Aladdin alcance la lámpara son lentos, aburridos y sin fuerza. Jazmín se va desarrollando: empieza con acciones poco creíbles y una interpretación floja que hacia el final de la película se posiciona por encima de los demás. Tanto así que el mismo Merken decidió componer una canción que fuera acorde al espíritu de este personaje y es el soplo más fresco de sus partituras, un legado que seguramente también quedará con una huella indeleble. Mena Massoud, quien interpretó a Aladdin, y Marwan Kenzari, el actor detrás del villano Jafar, dejan un sinsabor tras la insuficiencia de sus personajes: comparado a la entrega de sus compañeros de escena, estos dos personajes no logran el mismo nivel y muchas veces se pierden en el ritmo de la cinta.

La cinta de Merken es de los mejores elementos de la película. El compositor recrea en su totalidad el repertorio de sus viejas canciones añadiendo un par y jugando con elementos un tanto transgresores como el pop o el rap, sin perder la estética árabe que tanto identifica su composición: es una pieza entera que, en su totalidad, representa bien la película. Ahora podemos poner la pregunta sobre la mesa, ¿supera la versión animada? En lo personal me atrevo a decir que no, pero no por esto significa que la película es mala o que no valga la pena verla. Todo lo contrario, el live-action de Aladdin es una manera increíble de reanimar las emociones que su cinta original nos produjo.

FICHA TÉCNICA

Título: Aladdin.

Título originial: Aladdin

País: Estados Unidos

Dirección: Guy Ritchie 

Música: Alan Merken

Reparto: Mena Massoud, Naomi Scott, Will Smith, Marwan Kenzari

Distribuidor: Cinecolor

Editado por: Walt Disney Records